¿Se puede trabajar en Italia con la ricevuta del permiso de residencia? Reglas 2026 para renovación y conversión
En Italia, la espera de la expedición, renovación o conversión del permiso de residencia no impide automáticamente trabajar. Si la solicitud ha sido presentada correctamente y existe una ricevuta que lo acredita, el ciudadano extranjero puede permanecer legalmente en Italia y desarrollar actividad laboral mientras la Administración decide.
La regla está contenida en el artículo 5, apartado 9-bis, del Decreto Legislativo n. 286/1998. La norma protege al extranjero durante la fase en la que la Questura todavía no ha adoptado una decisión sobre la expedición, la renovación o la conversión del permiso de residencia.
La ricevuta permite acreditar la situación regular
La ricevuta expedida por la oficina competente acredita que la solicitud ha sido presentada. Mientras el procedimiento esté pendiente, el extranjero puede residir legalmente en Italia y trabajar de forma temporal, siempre que se cumplan los demás requisitos previstos por la ley.
Esto significa que la protección no se limita únicamente a quien está renovando un permiso de trabajo. La normativa vigente comprende también las solicitudes de conversión y, en general, las situaciones en las que el permiso solicitado permite ejercer una actividad laboral.
La ley no exige una forma especial de ricevuta: lo esencial es que el documento permita demostrar de manera fiable que la solicitud de expedición, renovación o conversión ha sido efectivamente presentada.
¿Puede una empresa contratar a una persona cuyo permiso ha caducado?
En principio, sí. La simple caducidad material de la tarjeta no convierte automáticamente al trabajador en irregular cuando éste ha presentado correctamente la solicitud y puede demostrarlo con la ricevuta.
Por tanto, el empleador puede mantener la relación laboral y, cuando concurran los demás requisitos legales, también contratar a una persona que se encuentre a la espera del nuevo permiso. La posibilidad de trabajar termina si la autoridad de seguridad pública comunica la existencia de motivos que impiden la expedición, la renovación o la conversión. Esa comunicación debe notificarse también al empleador.
Los nuevos plazos de 2026: 90 días y la regla especial de 30 días
El Decreto Legislativo n. 83/2026, que ha aplicado en Italia la Directiva (UE) 2024/1233, ha modificado además los plazos administrativos. Con carácter general, la expedición, renovación o conversión del permiso debe producirse dentro de 90 días desde la presentación de la solicitud, si concurren los requisitos legales.
Para el permiso único de trabajo existe una regla especial: la Questura debe expedirlo dentro de los 30 días siguientes al momento en que la solicitud esté completa.
Estos plazos son importantes para controlar la actuación de la Administración, pero su transcurso no elimina por sí solo la protección del extranjero. Si la solicitud continúa pendiente y existe una ricevuta válida, la espera administrativa no transforma automáticamente la estancia ni la actividad laboral en irregulares.
Qué conviene conservar durante la espera
Para evitar problemas con empleadores, oficinas públicas o controles, resulta prudente conservar siempre la ricevuta, una copia de la solicitud presentada, el permiso anterior cuando exista y cualquier convocatoria o comunicación recibida de la Questura.
También para el empleador es importante verificar la existencia de la solicitud y conservar copia de la documentación que demuestra la pendencia del procedimiento. La valoración no puede limitarse a comprobar que la tarjeta física ha caducado.
Más transparencia en los procedimientos de trabajo
La reforma de 2026 ha introducido además una obligación específica para el empleador en los procedimientos de ingreso por trabajo: debe informar tempestivamente al ciudadano extranjero de todas las comunicaciones recibidas en relación con el procedimiento de nulla osta.
La finalidad es clara: reducir las situaciones en las que el trabajador desconoce el estado real del procedimiento y reforzar su posición frente a retrasos, omisiones o comunicaciones negativas.
En definitiva, la ricevuta no es un simple comprobante administrativo: durante la espera constituye el documento esencial para demostrar que existe un procedimiento pendiente y que, en los casos previstos por la ley, el extranjero puede continuar residiendo y trabajando regularmente en Italia.
Avv. Fabio Loscerbo
Avvocato Cassazionista
Iscritto nel Registro dei rappresentanti di interessi della Camera dei deputati in materia di Immigrazione
Lobbista registrato presso il Registro per la Trasparenza dell’Unione europea n. 280782895721-36 in materia di Migrazione e Asilo
ORCID: 0009-0004-7030-0428